El “Atila del sur”: Zapata

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Por Gloria Román

Emiliano Zapata Salazar, también conocido como el “Atila del sur”o el “Caudillo del sur”, nació en San Miguel de Anenecuilco, Morelos, el 8 de agosto de 1879.

Zapata provenía de una familia campesina, hijo de Gabriel Zapata y Cleofas Salazar, y hermano de: Celsa, Ramona, María de Jesús, María de la Luz, Jovita, Matilde, Pedro, Eufemio, y Loreto. A una corta edad comenzó a trabajar como peón, labriego, ganadero y aparcero, ya que a los 16 años su madre falleció, y 11 meses después perdió a su padre. Cuando disminuía el trabajo en el campo, se dedicaba a conducir recuas de mulas y comercializaba con los animales que eran su gran pasión: los caballos. Alrededor de diecisiete años, tuvo su primer enfrentamiento con las autoridades, lo que le obligó a abandonar el estado de Morelos y vivir durante algunos meses escondido en el rancho de unos amigos de su familia.

En 1906 asistió a una junta de campesinos en Cuautla para discutir la forma de defender sus tierras y las del pueblo frente a los hacendados colindantes. Por ese hecho, fue condenado a la leva (reclutamiento obligatorio); y en 1908, Zapata fue incorporado al 9° Regimiento de Caballería. Posteriormente, fue asignado como caballerango de Pablo Escandón, Jefe del Estado Mayor de Porfirio Díaz; tras lo cual fue trasladado a cumplir las mismas funciones bajo el mando de Ignacio de la Torre, yerno del General Porfirio Díaz, quien lo admiraría por su destreza y conocimiento con los caballos.

El 24 de enero de 1909, fue fundado en Villa de Ayala el Club Melchor Ocampo que apoyó la candidatura de oposición de Patricio Leyva para el gobierno del estado de Morelos, entre cuyos integrantes figuró Zapata siendo esta su primera aparición política, ajena al mundo campesino, apoyando a dicho candidato en contra de los latifundistas como Pablo Escandón y Barrón, dueño de la hacienda San Diego Atlihuayán.

El 12 de septiembre de 1909, Emiliano Zapata fue elegido calpuleque (palabra náhuatl, que significa jefe, líder o presidente) de la Junta de Defensa de las tierras de Anenecuilco-Villa de Ayala-Moyotepec, donde empezaría a analizar documentos que se originaron en el virreinato que acreditaban los derechos de propiedad de los pueblos sobre sus tierras, los cuales habían sido negados por las Leyes de Reforma, sobre todo la Ley Lerdo que obligó a las corporaciones civiles a vender o ser expropiadas las tierras improductivas. Estas leyes además fueron aprovechadas por varias personas para acrecentar sus tierras de manera ilegal al solicitar la propiedad de zonas comunales que los pueblos no trabajaban. Por esto, se convertiría en dirigente agrario de Morelos.

En mayo de 1910 recuperó por la fuerza las tierras de la Hacienda del Hospital que eran protegidas por el jefe de policía, José A. Vivanco, y que dejó en posesión de los campesinos del lugar. Por este hecho tuvo que escapar varias veces del gobierno, pues fue declarado bandolero. Algunos meses después, participó en la reunión que se celebró en Villa de Ayala, con objeto de discutir lo que después se convertiría en el Plan de Ayala. Reunió a los vecinos de tres pueblos: Anenecuilco, Villa de Ayala y Moyotepec, iniciando un nuevo reparto de tierras.

La política agraria y las abismales desigualdades sociales que trajo consigo el Porfiriato, fueron las causas profundas de la Revolución mexicana, pero su detonante inmediato fue la decisión de Porfirio Díaz de reelegirse en 1910.

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Por otra parte, Francisco I. Madero lanzó desde el exilio el Plan de San Luis, haciendo un llamado al pueblo mexicano a alzarse en armas contra el dictador el 20 de noviembre de 1910. Lo cual tuvo un éxito en las zonas rurales, debido a lo mencionado en el punto tres del Plan, ya que contemplaba la restitución a los campesinos de las tierras que les habían sido despojadas durante la dictadura.
No obstante, Zapata no confiaba plenamente en las promesas del Plan de San Luis, y quería previamente ver reconocidos y legitimados con nombramientos los repartos de tierras que había efectuado al frente de la Junta de Villa de Ayala.Para la dirección del levantamiento en Morelos, Madero escogió a Pablo Torres Burgos; tras ser nombrado coronel por Pablo Torres, Zapata se adhirió al Plan de San Luis y en marzo de 1911, a la muerte de Torres, fue designado “Jefe Supremo del Movimiento Revolucionario del Sur”.

Al extenderse el movimiento revolucionario por el país, el ejército de Porfirio Díaz fue derrotado en seis meses, por lo que el 11 de mayo de 1911 Díaz partió hacia el exilio. Y Francisco León de la Barra, asumió interinamente la presidencia hasta noviembre de dicho año.

Sin embargo, comienzan las discrepancias entre Zapata y Francisco I. Madero, debido a que Emiliano exigía el reparto inmediato de las tierras a los campesinos, y Francisco exigía el desarme de las guerrillas.

Finalmente, el “Caudillo del sur” aceptó el licenciamiento y desarme de sus tropas, con la esperanza de que la elección de Madero le abriera las puertas a la reforma.
Dado el fracaso de las conversaciones entre ambos, el Zapata elaboró y promulgo el 28 noviembre de 1911 el Plan de Ayala, en el que declaraba a Madero incapaz de cumplir los objetivos de la revolución y anunciaba la expropiación de un tercio de las tierras de los terratenientes a cambio de una compensación, si se aceptaba, y por la fuerza en caso contrario. Dando a pie al siguiente lema: “Reforma, Libertad, Justicia y Ley».A partir de la proclamación del Plan de Ayala, los zapatistas defendieron sus ideales contra los gobiernos de Madero, Huerta y Carranza.

Liquidaron el latifundismo y repartieron la tierra; confiscaron los ingenios y una gran empresa papelera y los pusieron a trabajar en beneficio de la población; fundaron un banco agrícola y abrieron numerosas escuelas primarias, incluso para adultos; reorganizaron la vida política de los municipios dando impulso a la organización tradicional de los campesinos y crearon comités de vigilancia.

Cuando Venustiano Carranza aspiraba asumir la presidencia y consciente de las dificultades, convocó La Convención de Aguascalientes en octubre de 1914 en busca de acuerdos, pero sólo logró concretar la alianza de Zapata y Pancho Villa en contra de su mandato. Carranza no tuvo más remedio que abandonar la Ciudad de México y retirarse a Veracruz, donde estableció su propio gobierno.
Poco después, Zapata y Villa entraron a la Capital, pero tuvieron diferencias y se produjo inmediatamente una ruptura en la coalición. Emiliano se retiró a Morelos y concentró su acción en la reconstrucción de su estado. El aporte de algunos intelectuales, como Antonio Díaz Soto y Gama y Rafael Pérez Taylor, dio solidez ideológica al movimiento agrarista, y ello permitió a los zapatistas organizar administrativamente el espacio que controlaban. En este sentido, el gobierno de Zapata creó comisiones agrarias, estableció la primera entidad de crédito agrario en México e intentó convertir la industria del azúcar de Morelos en una cooperativa. William Gates, enviado de Estados Unidos, destacó el orden de la zona controlada por Zapata frente al caos de la zona ocupada por los carrancistas.

Para Carranza el movimiento que encabezaba Emiliano Zapata seguía siendo un obstáculo para sus ideales, por lo que le tendió una trampa y fue asesinado en la Hacienda Chinameca en Morelos el 10 de abril de 1919.

Les dejamos un corrido a Emiliano Zapata, escrito por Paco Chanona:

Por los campos de Morelos
se escucha cantar al viento
un canto que no envejece
un canto que se hace eterno;
Emiliano está en los cerros,
Emiliano no se ha muerto.
Su cuna fue Anenecuilco
cuna humilde y sureña
ahí nació Emiliano,
el caudillo campesino.
Un puñado de Valientes
siguieron a Emiliano,
se alzaron contra Porfirio
después contra de Madero;
para él primero el pueblo
y su gente fue primero.
Las leyes para Emiliano
nunca fueron letra muerta
le molestó el martirio
y la muerte de Madero;
jaló de nuevo a los montes
a su gente contra Huerta.
Como a las tres de la tarde
de un 10 de abril lo mataron
entrando por Chinameca
a donde llegó engañado;
por la traición de Guajardo
a balazos lo acabaron.
Y así, con pólvora y fuego
se fue escribiendo la historia
de Emiliano el campesino
de Emiliano el guerrillero;
se fue muriendo aquel hombre
su leyenda fue naciendo.

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