La Calavera Garbancera

Fuente: wikimedia.org

Por: Gloria Román

Es común ver en México y actualmente  en otras partes del mundo, la imagen de “La Catrina”,  y más cuando se acerca la fecha de “Día de Muertos “; ya sea en esculturas, retablos, papel picado, disfraces u otras figuras decorativas. Pero ¿Quién es el autor de esta original obra? ¿Por qué surgió?

“La Catrina” o “La Calavera Garbancera” como originalmente se le nombró, es una figura hecha por el grabador, ilustrador y caricaturista aguascalentense José Guadalupe Posada. Esta caricatura de la calavera fue creada con el fin de realizar una crítica sobre los acontecimientos políticos y sociales que estaba atravesando el país (finales del siglo XIX y principios del XX), primordialmente durante el gobierno de Porfirio Díaz.  

En los periódicos de dicha época llamados de combate (como “El Jicote” y “El Hijo del Ahuizote”), se publicaban escritos redactados  de manera sarcástica, acompañados de dibujos de cráneos y esqueletos, vestidas o vestidos de forma elegante, montando a caballo, bebiendo pulque o en alguna fiesta; al igual que “La Catrina”. Y en ocasiones venían acompañadas de las calaveras literarias (en vísperas de “Día de los Fieles Difuntos”); estas composiciones siguen vigentes y son versos en rima donde se hace burla tanto de los vivos como de los muertos.

La palabra catrina se deriva  de  “catrín” que significa: hombre que se viste de manera elegante y de clase alta.  El distintivo de estas personas,  era que les gustaba presumir y tener una vida llena de lujos.  Este estilo de vida fue muy característico en la aristocracia mexicana entre los años 1876 y 1911.

La versión original que realizó Posada fue un grabado en metal, llamado “La Calavera Garbancera”; ya que “Garbancera” se les conocía a las personas que vendían garbanza y tenían sangre indígena, pero pretendían ser europeos (españoles o franceses) y se afrentaban  de sus orígenes.

Por esa razón, Guadalupe Posada sólo le colocó un sombrero a la calavera como única vestimenta; parodiando a aquella sociedad mexicana que pertenecía a la clase baja, pero que  aparentaban un estilo de vida europeo que no les correspondía.

 Y tenía un dicho: “La muerte es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera”.

Pero el responsable de darle un atuendo característico  a “La Catrina” fue ni más ni menos el muralista Diego Rivera; con estola de plumas en forma de serpiente (representando a Quetzalcóatl),  un vestido blanco y su particular sombrero.  Esta interpretación se puede ver en el mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, donde la calavera  tiene del brazo a Guadalupe Posada, de la mano a Diego Rivera (versión infantil) y en la parte posterior a la pintora Frida Kahlo.

En este año se cumplen 110 años de la creación de “La Catrina”, y si deseas conocer un poco más  y  te encuentras en la ciudad de Aguascalientes, puedes visitar el Museo José Guadalupe Posada, ubicado en  Jardín del Encino  (lado norte) s/n.

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